Hace algún tiempo quise comenzar con una nueva renovación para mi corazón, internar cocerlo y tratar de hacer algún remedio casero para curar la herida que la ha causado tanto daño, que hace dificulte sanarlo.
Quiero comenzar por hablar de él, es un joven que ah alcanzado la estatura definitiva en él y todas las partes de su cuerpo, pálido, de alguna manera hermoso, con unos ojos grandes de color verde y una voz que reflejaba seriedad y frialdad. Era un hombre hecho y derecho y un nombre que ferozmente se ha quedado gravado en mi pecho, no lo diré, no diré aquel nombre que no he podido sacar de mi mente, que me ha causado dolor y desgracia y que aun amo pronunciar, para saciar mi alma un poquito más...
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